"...El que finalmente Bush haya aceptado el alto el fuego -violado ya por cierto impunemente por Israel disfrazando a sus comandos de soldados libaneses- y el envío de una fuerza de cascos azules no significa que haya renunciado a sus planes de utilizar el atajo libanés para atacar a Irán. Si a los cascos azules se les exigiera no sólo separar a los contendientes sino desarmar a Hezbolá, el peligro es que, de hecho, los Ejércitos europeos -más otros que compongan la fuerza enviada- se vean complicados, de incidente en incidente, de provocación en provocación, en enfrentamientos que terminen chocando con Irán. De esta suerte, Bush, que primero ha utilizado soldados israelíes, intentaría encontrar los cascos azules, la infantería necesaria para ocupar el terreno.
Ante tal posibilidad se comprenden las dudas que ha tenido Francia para tomar el mando y enviar tropas que pueden verse implicadas en acciones peligrosas. La impresión es que también otros Gobiernos tienen dudas. Y que exigen un mandato claro y unas reglas precisas en caso de tener que emplear la fuerza.
En cualquier caso, Europa debe tomar sus precauciones para no verse envuelta en una aventura contra Irán que podría provocar un grave conflicto mundial.
La Administración de Bush ha metido ya a EE UU y Occidente en demasiados conflictos sin salida para que nos prestemos a facilitarle nuevas y gravísimas complicaciones. Hasta ahora, los únicos beneficiarios de tales iniciativas son los petroleros que pululan en el grupo de Bush, que, con el alza imparable de los precios del crudo, son los que sin duda están "forrándose".
Separar a los contendientes y ayudar al Líbano a reparar los enormes destrozos sufridos debería ser ahora la tarea de Europa y de Occidente, incluidos los EE UU. Proteger a Israel, también.
Pero a Israel no se le protege realmente si no es planteándose la tarea de crear de verdad a su lado un Estado palestino real, soberano y protegido también. Es difícil imaginar a la larga el mantenimiento de un pequeño Estado hebreo, una gota de agua en medio de un océano árabe e islámico, rodeado de hostilidad y en guerra permanente con su entorno. Porque por ese camino la causa del pueblo judío quedaría sepultada y utilizada por intereses de la gran potencia que se da apariencias de ser su protectora.
En Occidente tendríamos que comenzar a ver a organizaciones como Hezbolá y Hamás de una manera menos simplista. Hoy sólo vemos el terrorismo y su capacidad para crear lo que podríamos llamar el arma absoluta, la disposición de miles de seres a inmolarse para combatir a los que consideran sus enemigos. Podemos estar en vísperas de multiplicar esa arma.
Recuerdo ahora lo que me contaban oficiales iraquíes sobre los primeros combates en la guerra que mantuvieron con Irán. Frente a ellos luchaban regimientos que habían sustituido el uniforme militar por blancas mortajas, indicativo de su resignación a morir matando.
Hezbolá y Hamás son, además, organizaciones de masas que se preocupan de los problemas cotidianos de los ciudadanos, que incluso reemplazan las deficiencias del Estado en sus países, en cuestiones como la salud, la asistencia social, la educación y la beneficencia. Por eso tienen un apoyo masivo de la ciudadanía y pueden ganar elecciones, frente a partidos tradicionales, corruptos, que han olvidado su origen liberador.
Tenemos que plantearnos si la política de Occidente no es demasiado dócil a las presiones norteamericanas. Porque también podemos preguntarnos si la política de Bush no es el mejor camino para multiplicar los movimientos como Hezbolá, hasta conseguir lo que ninguna Liga Árabe ni otros movimientos habían conseguido hasta ahora: unir a los pueblos árabe e islámico contra Occidente.
Algo en la política de Occidente con respecto a ese Oriente marcha cabeza abajo, con los pies como sede del pensamiento. Occidente tiene que dar la vuelta a esa política, pensarla con la cabeza, mirando el interés de los seres humanos y no el del mundo de los negocios. La política y su complemento, la diplomacia, tienen que tomar el timón. De otro modo, nosotros mismos estaríamos socavando la civilización."
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