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La Coctelera

Vuelos secretos de la CIA (Ignacio Ramonet)

O artigo que ven a continuación, así como o seu título, foi publicado en "Le Monde Diplomatique" do mes de marzo deste ano 2007:
"¿Indecencia? ¿Cinismo? ¿Perversión? ¿Cómo calificar la actitud de los Gobiernos europeos, sorprendidos en flagrante delito de complicidad con servicios de inteligencia extranjeros en el secuestro clandestino de decenas de sospechosos arrastrados hacia prisiones secretas y entregados a la tortura? ¿Podemos imaginar más flagrante violación de los derechos de la persona humana, cometida por Estados que no dejan de pregonar su apego a la ley?

Dos acontecimientos recientes son testimonio de la esquizofrenia reinante. En primer lugar, el 7 de febrero último en París, la solemne firma, por la mayor parte de los Gobiernos europeos, de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra las "desapariciones forzadas" (1), que criminaliza el uso de las prisiones secretas. Y luego, el 14 de febrero, en el Parlamento Europeo de Estrasburgo, la aprobación de un informe que acusa a esos mismos Gobiernos de complicidad con la Central Intelligence Agency (CIA) estadounidense, en operaciones de secuestros clandestinos.

Según ese informe (2), entre 2001 y 2005, los aviones de la CIA hicieron no menos de 1.245 escalas en aeropuertos europeos, llevando con frecuencia a bordo a sospechosos víctimas de "desapariciones forzadas", conducidos clandestinamente hacia la cárcel ilegal de Guantánamo o hacia prisiones de países cómplices (Egipto o Marruecos), donde la tortura es una práctica habitual.
Desde entonces es evidente que los Gobiernos europeos no ignoran nada acerca de la naturaleza criminal de esos vuelos secretos. Por otra parte, algunos de ellos no se limitaron solamente a cerrar los ojos. Polonia y Rumanía, por ejemplo, son particularmente sospechosos de haber organizado en su territorio "pequeños Guantánamos" donde eran encarceladas, a la espera de su traslado definitivo, personas secuestradas en Pakistán, Afganistán u otros lugares.
Se presume que el Gobierno británico participó en el secuestro de sospechosos y en su maltrato. Lo mismo que los Gobiernos sueco y austríaco. En cuanto a las autoridades alemanas, se las acusa, entre otras cosas, de "no haber ignorado" el secuestro de uno de sus residentes, de origen libanés, Jaled El-Masri, que fue trasladado a Afganistán y torturado. Los servicios secretos italianos, por su parte, están acusados de haber ayudado a agentes de la CIA a secuestrar clandestinamente en Milán al imán Osama Mustafá Hasan Naser, llamado "Abu Omar", y de trasladarlo a Egipto, a un calabozo de la prisión Al Tora, en el sur de El Cairo, donde habría de ser torturado y violado (3).
Queda claro que esta masiva violación de los derechos humanos no pudo perpetrarse sin que los servicios del Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, así como los de su colaborador, el coordinador europeo de la lucha antiterrorista, Giis de Vries, hayan tenido conocimiento. De Vries, en un gesto elocuente, optó por renunciar a su cargo: "Los Estados democráticos -advirtió- deben librar su combate antiterrorista en el marco del respeto de las leyes (...). La acumulación de malos tratos en Abu Ghraib, los abusos de Guantánamo y los secuestros de la CIA han socavado la credibilidad de Estados Unidos y de Europa" (4).
Dirigentes o ejecutores, todos aquellos que han participado en esos secuestros deben temer a la justicia. Y meditar sobre el destino de María Estela Martínez, llamada "Isabelita Perón", ex presidenta de Argentina, un país donde en nombre del antiterrorismo las autoridades practicaron masivamente secuestros políticos. Acaba de ser detenida en Madrid, acusada de la "desaparición forzada" del estudiante Héctor Faguetti, en febrero de 1976, hace treinta y un años... La justicia es lenta, pero debe ser inexorable.

Notas:
(1) La Convención Internacional para la Protección de las Personas contra las Desapariciones Forzadas, fue firmada por alrededor de sesenta países, entre ellos Chile, Argentina y Uruguay, pero no Estados Unidos. Al menos veinte Estados tendrán que ratificarla para que entre en vigencia.
(2) www.europarl.europa.eu
(3) El pasado 16 de febrero, un tribunal de Milán inició un procedimiento judicial contra veintiséis agentes estadounidenses de la CIA y seis miembros de los servicios secretos italianos acusados de haber organizado en febrero de 2003 la "desaparición forzada" del imán Abu Omar.
(4) El País , Madrid, 17 de febrero de 2007."

Oriente Próximo entre la guerra y la negociación (Por MARIANO AGUIRRE )

Este artigo foi publicado en "Le Monde Diplomatique" o 22 de febreiro de 2007:
El informe que presentó a finales de noviembre el Grupo de Estudios sobre Irak es un símbolo de la situación que se vivirá en el 2007 en Oriente Próximo. El Informe recomienda al presidente George W. Bush que negocie con todas las partes internas y externas al conflicto y que tome medidas para retirar las fuerzas en un periodo de dos años. A la vez, establece un vínculo con otros conflictos en Oriente Próximo, especialmente el palestino-israelí. Sin embargo, la Casa Blanca parece poco dispuesta a escuchar que se negocie con Irán y Siria, ni muestra signos de modificar su apoyo a Israel. Esta oposición entre negociación y perspectiva regional frente a uso unilateral de la fuerza y visión parcial se proyectan sobre una región en la que cada situación tiene sus características pero todas forman un sistema conflictivo (1).
El 26 de noviembre pasado el Rey Abdalá de Jordania afirmó en una entrevista con ABC News que hay tres guerras civiles en ciernes y sólo dos meses para negociar algo sustancial. Para el monarca jordano la cuestión prioritaria es Irak, pero el Líbano y Palestina estarían en la misma línea de peligrosidad. Indicó también que un grupo de árabes y musulmanes trabajan a partir de la iniciativa que negoció la Liga Árabe en 2002 que prometía normalizar la relación de los países árabes con Israel si este país se retiraba de los territorios ocupados.
La propuesta del primer ministro Olmert a finales de noviembre de negociar sobre prisioneros palestinos y el soldado israelí secuestrado en Gaza, más el alto el fuego en esta franja entre Israel y Palestina, son signos positivos que enlazarían con un posible reconocimiento de esa necesidad de abrir un espacio amplio de negociación permanente sobre Oriente Próximo, e incluir ahí los diferentes conflictos y conexiones entre ellos.
Entre los estados árabes hay movimientos diplomáticos para frenar la polarización política en el Líbano y frenar el choque creciente entre las comunidades suníes y chiitas que desde Irak podría expandirse (2). Sin embargo, la guerra entre Hamás y Al Fatah en Palestina, el rechazo de Bush a dialogar con Irán y Siria y su voluntad de aumentar el número de tropas en Irak son elementos en contra.
Existen ideas y planes para negociar sobre los conflictos, pero se corre el peligro de que haya estallidos que conduzcan a una desestabilización todavía mayor que la existente en el Líbano, Palestina e Irak. Paralelamente, la guerra en Afganistán se torna más compleja: ni la OTAN ni el Gobierno de Kabul controlan amplias zonas. La ofensiva bélica da lugar a mayor insurgencia y creciente número de refugiados. Las formas de la guerra se asemejan cada vez más al escenario iraquí. "Frente a una insurgencia como ésa, dijo recientemente Tom Koenigs, jefe de la misión de la ONU en ese país, las tropas internacionales no pueden ganar" (3).
Negociar con Siria e Irán es complejo para Washington que situó desde 2003 a estos dos países en la lista de miembros del Eje del Mal que alientan el terrorismo. A Siria la acusa de ser el país clave detrás de la desestabilización y apoyo a Hezbolá en el Líbano, además del rearme de milicias en Irak que vendrían desde ese país. Respecto de Irán, Washington ha disminuido la presión sobre el programa nuclear civil que desarrolla este país (que podría transformarse en militar) pero no quiere abandonar esa cuestión.
Ni Damasco ni Teherán encuentran razones para ayudar a Washington a salir del atolladero en que se metió en Irak. Siria continuará tratando de tener hegemonía en el Líbano, donde el Gobierno se encuentra sitiado, y apoyar a Hezbolá y Hamás, dos movimientos con popularidad en ascenso. Negociar con EEUU tendría sentido si le ayudase a recuperar los Altos del Golán que ocupa Israel. Pero Bush no planteará este tema.
Irán ha logrado detener la presión sobre su programa nuclear sin dar nada a cambio y poco tiene que obtener por el momento de Washington. En todo caso, el interés de ayudar a mantener la estabilidad después de que se marchen las tropas de EEUU reside en que ni Damasco ni Teherán quieren tener a un Irak fragmentado, armado y plagado de milicias.
Un posible acercamiento para dialogar entre Washington, Siria e Irán genera reacciones adversas en Israel. El Gobierno israelí no pierde de vista a Irán como a un enemigo estratégico, algo que es recordado cada día por la retórica agresiva del Presidente iraní, y con Siria tiene el contencioso por los Altos del Golán. Los neoconservadores en EEUU alientan, además, a Israel a realizar el ataque a Irán que el presidente Bush parece ahora descartar. Pero algunos oficiales del ejército israelí estarían a favor de entablar diálogo "con Hamás, con Hezbolá, con los sirios, con los iraníes, inclusive con el diablo" (4). Y los Gobiernos árabes moderados están alarmados por el auge del chiísmo y piden a Estados Unidos que reavive el proceso de paz palestino-israelí y abra el diálogo con Siria e Irán (5).
La visita a principios de diciembre del presidente de Irak, Jalai Talaban, al presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, indica que Irán podría desempeñar ese papel estabilizador en Irak, especialmente si presiona a los líderes chiitas para que controlen a los grupos paramilitares que están ejecutando matanzas contra los suníes. Igualmente, el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid Al-Moallem visitó en noviembre Irak para ofrecer sus servicios para estabilizar el país (6). Irán se está convirtiendo en el gran beneficiario de la guerra de Irak. Por una parte porque Bagdad no puede competir como potencia regional. Por otra, debido al ascenso en las elecciones y en el poder militar y político interno de la comunidad chiita.
El Gobierno de Bush está dando pasos importantes en Irak, pero quizá son tardíos. El asesor de seguridad nacional del Presidente, Stephen Hadley, estaría promoviendo un programa para pactar con el Gobierno de Irak que incluya en la negociación a la oposición armada y conceda una amnistía general, que disuelva la comisión que prohibió al Partido Baas (de Sadam Husein); que acabe con cualquier propuesta de federalismo (que tanto inquieta a los suníes porque temen quedarse sin las fuentes de petróleo), que aumente el poder de los gobernadores locales, y regule el acceso de todas las comunidades al petróleo y sus beneficios. La cuestión no es fácil, porque la comunidad y dirigentes chiitas no quieren perder los espacios que han ganado desde 2003.
En Palestina la situación evoluciona hacia un enfrentamiento violento entre Hamás y Al Fatah. El llamamiento a elecciones que ha hecho el presidente Mahmud Abbas a mitad de diciembre agudiza la crisis. Hamás resultó elegido democráticamente en enero pasado, pero el boicot internacional y el asedio de Israel le impide gobernar. Es previsible que el apoyo político haya crecido y que una parte de la población palestina esté más radicalizada. Los enfrentamientos violentos, además, podrían aumentar si el Gobierno de Abbas recibe más armas desde algunos países occidentales y de Gobiernos árabes temorosos del ascenso de Hamás (7).
En general hay un acuerdo por el que el marco de negociación para Israel y Palestina está definido por las Resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU 242 (1967) y 338 (1973), los acuerdos de Camp David de 1978, los denominados Parámetros de Clinton (2000), la iniciativa de la Liga Árabe (2000), la Iniciativa de Ginebra (2003) y las líneas del Mapa de Ruta del Cuarteto (Naciones Unidas, EEUU, Unión Europea y Rusia). La cuestión palestina no es la única que genera violencia en la región, pero sin que haya una negociación que permita el establecimiento de un Estado palestino y una política de reparaciones por parte de Israel, no disminuirá la tensión en otros conflictos (8).
Henry Kissinger ha indicado este vínculo, y que "el reestablecimiento de un proceso de paz sobre la cuestión palestina podría desempeñar un papel significativo" en una negociación entre EEUU e Irán en el que participaran también Europa y los Estados árabes moderados (9). Las posibilidades de avanzar hacia una negociación aumentarían si se desbloquean los fondos de ayuda internacional para la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que penalizan y radicalizan a la población.
La necesidad de alcanzar un acuerdo es perentoria: la distancia y desconfianza entre las sociedades israelí y palestina es cada vez más grande. En los últimos años, los sectores israelíes que consideran que se puede alcanzar un acuerdo con los palestinos han disminuido y la radicalidad en la población palestina aumenta (10).
Cada conflicto necesita su propia negociación. A la vez habría que reconocer tres factores. Primero, la fuerza en las guerras asimétricas entre Estados y grupos armados ya no ayuda en la región a ganar posiciones sino que socava las posibilidades de negociar y alcanzar ganancias políticas, como se ve en el Líbano (11). Segundo, Estados Unidos es un actor importante pero no el principal. Su papel es crucial pero al carecer de política hacia la región, excepto la fuerza y una abstracta misión de promocionar la democracia, Washington ha creado un vacío destructivo que deben llenar otros actores. Tercero, nadie tiene el liderazgo para la región. El eje Estados Unidos-Israel ya no manda por la fuerza. Otros actores tienen fuerza creciente, entre ellos Europa, Naciones Unidas y grupos no estatales como Hezbolá y Hamás.

© EDICIÓN ESPAÑOLA

Notas:
(1) James A. Baker III and Lee H. Hamilton. Co-Chairs, The Iraq Study Group Report, Vintage Books, New York, 2006.
(2) Dina Ezzat, "Seeking a middle ground", Al-Ahram, El Cairo, 21 de diciembre, 2006. www.al-haram.org
(3) "NATO 'cannot defeat Taliban by force'", The Guardian Weekly, 24 de noviembre, 2006, y Sam Arachosia, "Les talibans reviennent par le sud du pais", Courrier International, 9 de noviembe, 2006.
(4) Margarita Mathiopoulos, "A dose of reality", International Herald Tribune, 13 de octubre, 2006. La autora es directora ejecutiva de EAG European Advisory Group y profesora en la Universidad de Potsdam.
(5) Roula Khalaf, "Road to peace is through Beirut and Jerusalem", Financial times, 18 de noviembre, 2006.
(6) Salah Hemeid, "At what price?", Al-Ahram, El Cairo, 23 de noviembre 2006.
(7) "Abbas's gamble deepens strife with Hamas", Financial times, 18 de diciembre, 2006.
(8) Ver International Crisis Group, "The Arab-Israeli Conflict: to reach a lasting peace", Middle East Report 58, 5 de octubre de 2006. Diseños de acuerdos interesantes en Yossi Beilin, "Hacia un acuerdo entre palestinos e israelíes", La Vanguardia, 25 de noviembre, 2006, George Corm, "El sueño de una solución global", Le Monde diplomatique, edición española, diciembre 2006. También, Helena Cobban, "For a lasting Middle East peace, look back to 1967 UN plan", The Christian Science Monitor, 10 de agosto, 2006.
(9) Henry Kissinger, "On negotiating with Teheran", International Herald Tribune, 24 de noviembre, 2006.
(10) Jonathan Steele, "Profound pessimism has taken hold of Israel", The Guardian Weekly, 17 de noviembre, 2006.
(11) Marwan Bishara, "De la guerras asimétricas al caos constructivo", Le Monde diplomatique, edición española, octubre 2006.
Director de Paz y Seguridad en FRIDE, Madrid.

SOMALIA (Ignacio Ramonet) Le Monde Diplomatique - 22/2/2007

Embarcado ya en una "guerra global contra el terrorismo"en Afganistán y en Irak, Estados Unidos acaba de inaugurar un tercer frente (1) en Somalia. Sus recientes incursiones aéreas y el envío de buques de guerra prueban que, a los ojos de Washington, que ya puso en marcha a finales de 2001 una coalición antiterrorista en el golfo de Adén, el Cuerno de África es de ahora en adelante parte del teatro de operaciones contra de la red de Al Qaeda. Financiada por los comerciantes de Mogadiscio, cansados de los abusos de los señores de la guerra, la Unión de los Tribunales Islámicos echó a estos últimos y tomó la capital en junio de 2006.

Tras haber demostrado una visión estrecha de la "lucha contra el terrorismo" y apostado por los señores de la guerra, Estados Unidos no acepta este nuevo orden. Más aún cuando los Tribunales son acusados de recibir ayuda de Irán. Por eso, el Pentágono está impulsando a la Etiopía cristiana, que se beneficia de un programa de asistencia militar estadounidense desde 2002, a lanzar una ofensiva, poniendo a su disposición medios de reconocimiento aéreos y de escucha vía satélite.
La campaña de los etiopíes ha sido fulgurante. En ocho días, las regiones controladas por los Tribunales Islámicos fueron ocupadas y Mogadiscio fue tomada el 28 de diciembre de 2006. Unos veinte mil soldados etíopes se encuentran actualmente desplegados en el país. Impulsado por Estados Unidos desde el mes de junio de 2006, el Grupo de contacto internacional sobre Somalia se reunió a principios de enero, en Nairobi (Kenia), e instó a financiar "de manera urgente" una fuerza de paz prevista por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por ahora, además de Etiopía, sólo Uganda ha dado su conformidad firme para enviar tropas. Washington anunció que otorgará una ayuda de 16 millones de dólares al presidente somalí de transición, Abdullahi Yusuf, así como ayuda humanitaria y un segundo envío de 24 millones de dólares, de los cuales 14 millones irán a la fuerza de paz. La Administración de Bush acusa a los islamistas somalíes de proteger a dos terroristas -Fazul Abdulá Mohammed y Ali Saleh Nabhane- implicados en los atentados de 1998 contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, que dejaron un saldo de 224 muertos.
Frente a esta intervención, el número dos de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, llama a los combatientes islámicos a la resistencia: "Insto a todos los musulmanes a responder al llamamiento de la ‘yihad' en Somalia. (...) La verdadera guerra va a comenzar por medio de ataques contra las fuerzas etíopes de agresión. (...) Les recomiendo las emboscadas, las minas, las operaciones suicidas" (2). Les aconseja también inspirarse en las guerrillas en Afganistán e Irak. Por su parte, Abdulharim Ali Modei, portavoz de los Tribunales Islámicos, afirmaba que su movimiento "no había sido vencido" (3). Sus hombres se han reagrupado al sur del río Juba, fronterizo con Kenia, una región en la que tanto los etíopes como las fuerzas especiales estadounidenses, con el apoyo de aviones de combate AC-130 con base en Yibuti, persiguen a los islamistas.
Así como la toma de Kabul, en 2002, no resolvió el problema talibán, o la de Bagdad, en 2003, no resolvió el problema iraquí, la de Mogadiscio por las fuerzas etíopes está lejos de haber resuelto el problema somalí. Éste no ha hecho más que comenzar.
Notas:
(1) O un cuarto ya que, en agosto de 2006, durante la ofensiva israelí contra Hezbolá, el presidente Bush declaró: "El Líbano es el tercer frente de la guerra mundial contra el terrorismo".
(2) AFP, 6 de enero de 2007.
(3) The International Herald Tribune , París, 4 de enero 2007.

NON HAI QUE DARLLE MÁIS VOLTAS

Non hai que darlle máis voltas ó problema do Líbano, Palestina, Irán... As claves están moi claras na opinión que os seus autores e autoras dan en cada un dos artigos que se publican neste blog. É unha película de misterio no que todos e todas coñecemos o final, dende o principio.
Só me queda o pataleo, a impotencia e o desánimo.

Por iste motivo pecho a bitácora, porque eu creo que xa está todo dito e ben claro, pero non hai resposta!. As palabras as leva o vento e as escritas non as poden entender os/as ignorantes!

Quédame só desexarlle ÁNIMO aos que están loitando nesta guerra contra o capitalismo globalizador!.

DENTRO DUN TEMPO

O silencio sobre o Líbano impera nos medios de comunicación dende o "afer" do Papa. Estarán construíndo?.
Agora a información interesa dirixila cara a Iran, Afganistan, Pakistan e Corea do Norte.
Eu, aproveito este período, no que tamén teño moito traballo... para contribuír ó silencio...

“Una plantación de odio y metralla”

“Los artificieros de Naciones Unidas calculan que hay un millón de bombas de racimo sin desactivar en Líbano. La mayoría fueron arrojadas 72 horas antes del alto el fuego”
Baixo este título, Fernando Gualdoni, informaba no seu artigo das bombas “racimo” sen desactivar en Líbano.
Ademais da ira que me produce ler esta información, e da normalidade con a que os traballadores parecen afrontarse a este perigo, observo tamén que hai tres empresas encargadas de facer desaparecer estas bombas (dúas contratadas pola ONU e unha por Suecia). Pregúntome de onde onde saen os cartos para financiar a estas empresas. Non son as únicas, hai centos delas que neste momento están “levantando” ó Líbano totalmente destruído, é dicir, en palabras simples e sinxelas: están a facer o agosto. Un mes de agosto a conta de destruír moitas vidas e todas as infraestruturas do país.
E seguen as preguntas obvias: as guerras so nun negocio?, para quen?. Eu parezo un pouco parva facéndome estas preguntas porque sei as respostas... Pero non acabo de aterrar na crúa realidade deste mundo e das contradicións nas que nos movementos todos os días.
A continuación o arquivo escrito por Fernando Gualdoni:

“… Tom Wyles lleva 17 años desactivando explosivos, casi la mitad de su vida, y nunca había visto nada igual. "Hay tantas bombas de racimo que parece que en vez de arrojarlas las hubieran cultivado", comenta Wyles mientras hace gala de su humor negro británico. Por ejemplo, cuando pide que se pise donde él pisa y se pone a saltar con los pies juntos de un lado a otro. Sería un juego de niños si no estuviese botando sobre un terreno donde el Ejército libanés ya ha limpiado 200 bombas de racimo y el propio Wyles y su equipo otras 150 en apenas tres días. "Este trabajo es serio, muy serio, pero te aseguro que si no te lo tomas con cierta ironía te vuelves loco", se justifica el artificiero. "A propósito, mira bien por donde caminas, porque si pisas una de esas bombas como mucho perderás las extremidades, pero si les das un puntapié, olvídate de ser padre", dice entre carcajadas. Wyles explica que una vez que hallan las bombas las neutralizan y las apilan para hacerlas explotar. En la mañana que llevan trabajando, él y su equipo ya han juntado unas 60.
Bactec, la empresa británica que emplea a Wyles desde que dejó el Ejército hace 10 años, es una de las compañías contratadas por la ONU para limpiar el sur de Líbano de bombas de racimo, minas y otros explosivos. Al equipo de Bactec se le ha asignado la limpieza del poblado de Majdal Selem, al sureste del país; y "descontaminar" cada finca les toma entre tres y seis días. Aún no saben cuántas bombas encontrarán en la localidad pero se imaginan que tendrán trabajo para varias semanas. "En estos días sólo tenemos cinco equipos trabajando porque varios expertos están dedicados a formar a nuevos artificieros libaneses", explica Dalya Farran, portavoz del Centro de Coordinación de Acción contra las Minas para el Sur de Líbano (MACCSL, según sus siglas en inglés) de la ONU, son sede en el puerto mediterráneo de Tiro. "Teniendo en cuenta los equipos y los fondos de los que disponemos, la prioridad es limpiar las zonas habitadas", añade Farran.
La casa de Alí Sabra sí que es prioritaria. Tiene mujer y dos hijos pequeños y al regresar a su casa tras la guerra encontró bombas de racimo en el patio de entrada, en el de atrás y en el techo. Ha acomodado a su familia en la primera planta y accede allí directamente por una escalera exterior. No tiene electricidad ni agua y no se atreve a moverse por ningún otro sitio de la vivienda. En cuanto ve a los de Bactec se abalanza sobre ellos para preguntarles cuándo revisarán su casa. El Ejército libanés ya hizo una primera limpieza, pero él no se fía, quiere otra. En la casa de al lado, el albañil Hasan Raeh, contratado para hacer obras, reclama a los artificieros: "Hemos removido tierra para apuntalar los cimientos de la casa y temo que alguna bomba pudo haber quedado enterrada".
Majdal Selem tiene unos 2.000 habitantes y es un pueblo como muchos en la zona montañosa del sureste del Líbano: tiene un centro urbano pequeño y muchas casas, la mayoría grandes, dispersas por el resto del municipio. Los lugareños traducen el nombre de su pueblo como Terrazas de Paz. La primera palabra es muy apropiada viendo las casas construidas en escalones. La segunda, contemplando la destrucción y la bomba que acaba de hallar uno de los artificieros libaneses de Bactec, le sobra.
Abbas, que tiene unos 60 años, se encarga de distribuir agua por el poblado conduciendo un tractor con un remolque. La angustia que refleja su rostro es indescriptible cada vez que da marcha atrás para descargar y se sale por un instante de la carretera. Sabe que a los lados de los caminos aún quedan muchas bombas de racimo israelíes, la mayoría arrojadas en las 72 horas previas al cese del fuego del 14 de agosto. En este pueblo de momento sólo una persona, un hombre joven, ha sufrido heridas por una bomba de racimo. Los vecinos cuentan que topó con el explosivo cuando abrió la puerta de su casa al regresar tras el conflicto.
Los equipos de artificieros de la ONU no saben con exactitud cuántas bombas de racimo hay dispersas por el sur del Líbano, pero calculan que más de un millón, si se tiene en cuenta que Israel ha arrojado o disparado unas 1.800 cabezas con 644 bombas del tamaño de un móvil dentro de cada una. Ello, sin incluir las 375.000 minas que quedan activas de todas las guerras que ha vivido la región, aunque la mayoría fueron dejadas por los israelíes durante la ocupación de 1982 a 2000.
Ahora, la prioridad son las bombas de racimo de esta última guerra, que han matado ya a 14 personas y herido a 84, de los cuales 23 eran niños, según los últimos datos de la ONU. Hay dos áreas peligrosas: una es la de los alrededores de la ciudad de Nabatiye, al este de Sidón; y otra, la de los pueblos del sureste cercano a la frontera con Israel. En ambas áreas no sólo hay bombas de racimo, sino que también existen campos minados y potentes obuses y bombas convencionales sin explotar, como la que se podía ver en un terreno baldío del centro de la ciudad de Taibé el mismo día en que llegaban las tropas españolas.
"No hay día en que no ingrese un herido por una de estas bombas", dice el cirujano Abdul Nasser Farran, del hospital Jabal Amel e Tiro, el centro sanitario más importante del sur del país. "Llegan, por lo general, con fragmentos de metal del tamaño de una púa para tocar la guitarra incrustados en las extremidades y el tórax y si viven o no depende de qué órganos han dañado esas púas", añade. Hasan Mohamed Fadad, de 22 años, tuvo suerte. La bomba que estalló bajo sus pies sólo le produjo tres fracturas en cada una de sus piernas y una en un brazo. Varias esquirlas se le incrustaron en el pecho, pero ninguna llegó a dañar un órgano vital. "Estaba trabajando en el taller junto a mi casa en Rishknaniyah, en una zona que ya habían limpiado los militares libaneses. Iba cargando con ambos brazos un pequeño motor y no veía por donde caminaba, por eso pisé la bomba", relata Fadad en el hospital de Tiro.
Explosivos eliminados
Aparte de la empresa Bactec, en la limpieza de bombas también participan MAG (contratada por la ONU) y la empresa sueca SRSA, financiada por su Gobierno. Entres estas compañías coordinadas por la ONU y el Ejército libanés han limpiado casi 17.000 bombas de racimo del más del millón que se calcula que hay. El batallón chino de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL), que no trabaja en coordinación con la ONU, ya ha destruido 3.500 bombas pero sólo en las áreas donde se desplegarán las tropas internacionales como la española. Los militares franceses, que sí se unirán a los equipos contratados por Naciones Unidas, serán los primeros de la fuerza de la FINUL en colaborar con la eliminación de explosivos en hogares, escuelas y hospitales.”

“El Papa y el islam: el verdadero debate”

Merece a pena ler este artigo (artigo de Tariq Ramadan, traducido por M. L. Rodríguez Tapia). Publicado no periódico “El País” o día 22 de setembro de 2006:
“Unas frases pronunciadas por el papa Benedicto XVI han desatado una tormenta de ardientes reacciones. En el mundo musulmán, líderes religiosos, políticos e intelectuales han unido sus voces a las de las masas indignadas para protestar por lo que consideran un “insulto” a su fe. La mayoría no había leído el discurso del Papa; otros conocían un resumen según el cual el Papa vinculaba Islam con violencia. Todos se alzaron contra lo que consideran una “ofensa intolerable”.
Me hubiera gustado que adoptasen un punto de vista más razonado en sus críticas. En primer lugar, porque, a pesar del amor que innegablemente sienten los musulmanes por el profeta Mahoma, sabemos que determinados grupos y Gobiernos manipulan este tipo de crisis y las utilizan como válvulas de escape para sus poblaciones descontentas. Cuando a los ciudadanos se les previa de sus derechos esenciales y su libertad de expresión, no cuesta nada dejar que den rienda suelta a su ira a propósito de unas caricaturas danesas o unas palabras del Pontífice. Y también porque lo que estamos presenciando es una protesta de masas caracterizada o un estallido incontrolable de emociones, que acaba siendo la prueba de que los musulmanes no son capaces de entablar un debate razonable y de que la violencia no es la excepción sino la regla.
Algunos afirmaron que el Papa había ofendido a los musulmanes y existieron una disculpa personal. Benedicto XVI pidió perdón, pero la polémica no ha amainado. Hay poderosas razones para sentirse asustado por una oscura cita del siglo XIV, atribuida al emperador bizantino Manuel II Paleólogo que criticaba las “obras malévolas
” del Profeta del Islam. La verdad es que los ejemplos escogidos por el Papa para abordar la relación entre la violencia y el Islam son discutibles, por no decir sorprendentes. Como sorprendente fue su referencia al erudito Zahiri Ibn Hazm (una figura cuya escuela de pensamiento es marginal) al hablar del Islam y la racionalidad. Quizá sus palabras fueron elípticas, faltas de claridad, superficiales e incluso un poco torpes, pero ¿fueron un insulto por el que hay que exigir una disculpa formal? ¿Es justo o sensato que los musulmanes se ofendan por la cita (sólo porque la escogió el Papa), cuando ignoran a diario, desde hace cinco años, las interpelaciones sobre el significado de yihad y el uso de la fuerza?.
Benedicto XVI es un hombre de su tiempo, y las preguntas que hace a los musulmanes corresponden a ese tiempo: unas preguntas que pueden y deben responderse con claridad y argumentos sólidos. Para empezar, no debemos aceptar que yihad se traduzca como “guerra santa”. Nuestra prioridad debe ser explicar los principios de la resistencia legítima y la ética islámica en situaciones de conflicto, no animar a la gente a manifestarse.
Pero el aspecto más inquietante de la crisis es quizá que la mayoría de los comentaristas, y en especial los comentaristas musulmanes, parecen haber ignorado el auténtico debate lanzado por Benedicto XVI.
En su discurso, el Papa recuerda a los secularistas racionalistas, deseosos de eliminar de la Ilustración todas las referencias al cristianismo, que dichas referencias son parte fundamental de la identidad europea. Les será imposible entablar un diálogo interconfesional si no pueden aceptar las bases cristianas de su propia identidad (sean o no creyentes). Luego aborda el tema de la fe y la razón y, al subrayar la relación privilegiada entre la tradición racionalista griega y la religión cristiana, intenta establecer una identidad europea que sería cristiana en lo religioso y griega en cuanto a la razón filosófica. De esa forma, el Islam, que, por lo visto, no tiene ese tipo de relación con la razón, sería ajeno a la identidad europea construida a partir de dicho legado. Hace años, el entonces cardenal Ratzinger manifestó su oposición al ingreso de Turquía en Europa con argumentos similares. La Turquía musulmana nunca ha podido ni podrá reivindicar una cultura genuinamente Europa. Es otra cosa: el Otro.
Estos son los mensajes que piden una respuestas, muchas más que las palabras sobre la yihad. El papa Benedicto XVI está invitando a los ciudadanos del continente a que sean conscientes del ineludible carácter cristiano de su identidad, que corren el riesgo de perder. El mensaje puede ser legítimo en estos tiempos de crisis de identidad, pero es inquietante y quizá peligroso porque es reduccionista en dos aspectos, el enfoque histórico y la definición de la identidad europea. Eso es lo que exige una respuesta de los musulmanes. Deben rechazar una interpretación de la historia del pensamiento europeo que elimina el papel del racionalismo musulmán, en la que la contribución árabe y musulmana queda reducida a la mera traducción de las grandes obras de Grecia y Roma. La memoria selectiva que con tanta facilidad “olvida” las decisivas aportaciones de pensadores musulmanes racionalistas como Al Farabi (siglo X), Avicena (siglo XI), Averroes (siglo XII), al Ghazali (siglo XII), As Shatibi (siglo XIII) e Ibn Jaldun (siglo XIV), reconstruye una Europa falsa, que se engaña sobre su propio pasado. Ante eso, los musulmanes deben recordar con pruebas que comparte los valores fundamentales sobre los que se apoya Europa y Occidente.
Ni Europa ni Occidente pueden sobrevivir mientras sigamos tratando de definirnos mediante la exclusión de ese Otro (el Islam, los musulmanes) al que tememos. Es posible que lo que más necesite Europa no sea un diálogo con otras civilizaciones, sino un auténtico diálogo consigo misma, con esas facetas de sí misma que se ha negado a reconocer durante demasiado tiempo y que, todavía hoy, le impiden aprovechar del todo la riqueza de las tradiciones religiosas y filosóficas que la forman.
Europa debe aprender a aceptar la diversidad de su pasado para dominar el forzoso pluralismo de su futuro. El reduccionismo del Papa no ha contribuido precisamente a este proceso de recuperación, y los críticos no deberían esperar que pida disculpas sino demostrarle sencilla y razonablemente que, desde le punto de vista histórico, científico e incluso espiritual, está equivocado. Sería además una forma de que los musulmanes de hoy se reconcilien con la inmensa creatividad de los pensadores musulmanes europeos del pasado que, hace 10 siglos, aceptaban tranquilamente su identidad europea y que, con sus reflexiones críticas, alimentaron y enriquecieron inmensamente a Europa y a Occidente.”

O BILLAR AMERICANO E O PAPA

A bola negra do billar segue enriba da mesa. Nesta terceira partida non se trata de utilizar a violencia física, senón a violencia psicolóxica. Esta terceira partida a xoga o Vaticano (que como o longo de toda a súa historia, sempre estivo do lado dos poderosos). Ao Vaticano tócalle agora comezar o xogo e golpear as bolas.
Todos sabemos que a definida como “metedura de pata” polo Papa na clase maxistral que deu na Universidade de Ratisbona (facendo a unha cita do século XVI sobre o emperador bizantino Manuel II en relación cos oríxenes violentos da expansión do islam), non é algo casual, e non é casual porque a influencia mediática que teñen as súas palabras no mundo non poden ser vertidas sen un previo e escrupuloso estudo do seu significado e da súa repercusión. Só hai que lembrarse da máxima dos cristiáns de que cando fala o Papa faino con “Dogma de fe”. Ademais recorrer ó século XVI é unha mezquindade!
A resposta por parte do islám non se fixo esperar: Multitudinarias manifestación proliferaron nos países mulsumáns ademais dos comunicados emitidos ao Vaticano por Hezbolá e o ministro de Exteriores de Palestina pedíndolle que “reexaminara a súa posicións sobre o islam”; tamén Mahmu Zahar, dirixente de Hamás fixo unhas declaracións chamándolle “irresponsable” polas súas manifestacións e o gran muftí de Arabia Saudí, Abdelaziz el Sheij acusou ó Papa de “proferir mentiras”. O presidente iraní Mahmud Admadineyad lamentou os intentos de distorsionar o islam, como unha relixión que preconiza a violencia e o rei Mohamed VI de Marrocos enviou ó Vaticano unha mensaxe de protesta oficial e chamou a consultas ó seu embaixador ante a Santa Sede.
Para darlle sentido ó comentario anterior, acórreseme recorrer a Juan Goytisolo, unha figura clave da literatura española do século XX que coñece ben aos árabes e a súa cultura. Goytisolo afirma que a imaxe do árabe é vista dende occidente a través dunha longa serie de estereotipos. Defende a ola de violencia que conduciu ó mundo árabe a sentarse na banqueta dos acusados, como responsable de todos os males. Goytisolo ataca aos occidentais que ignoran que a súa historia non lles da dereito a aconsellar a ninguén. Opina que a visión actual sobre o Islam cae nunha serie de erros de perspectiva, debido ó traslado mecánico de conceptos propios a un campo cultural alleo. A sinxeleza do credo islámico aclara a unión do interior e a difusión constante ó longo de catorce séculos. O gran Yihad (*) para o créente non é máis cunha loita interna contra o seu propio egoísmo. É o desexo de cambiar o mundo.
(*) A palabra Yhad significa “esforzo, loita”, e é o fundamento mesmo do Islam. O Yihad é a resposta do Islam a todo intento de sometera ós musulmáns a calquera escravitude. É o esforzo individual e colectivo que debe emprenderse contra as agresións. O Islam entende que a vida e a dignidade están por enriba de todo e deben ser defendidas como causa que se antepón a todos os intereses. O Yihad ten un valor supremo: cando un musulmán loita pola súa terra, está loitando por Allah; cando combate pola súa xente, está facendo un “préstamo” a Allah, que llo devolverá con creces. Ó Islam é radicalmente solidario e fai súa a causa de todos os oprimidos.
As bolas de cores empurradas pola bola negra do Vaticano, deron na diana, metéronse polos buratos noutra carambola de confusión premeditada...
Unha pregunta... Por que lles gusta tanto o trono?...